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Inauguración 15 Septiembre 2007 a las 20:00 horas

hasta 14 Octubre 2007

 

 

 

A finales de los años sesenta y durante los primeros años setenta, coinciden en Madrid un grupo de jóvenes pintores, entre ellos varios andaluces, llamados a jugar un papel de primera importancia en la renovación de la escena artística española. Estos pintores se dieron a conocer primero en la Sala Amadís, una sala oficial que entonces dirigía el crítico y pintor Juan Antonio Aguirre, y posteriormente en las galerías Buades y Vandrés. En un contexto marcado por la crisis de la modernidad, por el fin de las vanguardias y por lo que el teórico Simón Marchán llamó “la desmaterialización del objeto artístico”, esto es, la irrupción de las muy diversas formas de arte conceptual, estos pintores, a los que vivieron a sumarse una serie de críticos y escritores como Ignacio Gómez de Liaño, Paco Calvo Serraller, Ángel González, Fernando Huici, Juan Manuel Bonet o yo mismo, enarbolaron la bandera de la pintura y se aplicaron con sano entusiasmo a la tarea de recrear o reinventar los lenguajes pictóricos tradicionales. No era la suya una actitud reaccionaria, ni mucho menos, sino un punto de vista ecléctico que entonces bautizaron como “neomoderno”. Eclecticismo que les permitía emprender a un tiempo nuevas lecturas tanto de las vanguardias y como de la tradición, utilizar indistintamente la herencia de los maestros clásicos y de los modernos, beber por igual en las fuentes de la mitología y de la cultura popular, aunar lo trascendente con lo irónico, lo sagrado con lo humorístico, combinar en una misma coctelera pictórica guiños la abstracción y al rocanroll, a las villas de Palladio y a la arquitectura de Torremolinos, a Marcel Duchamp y a Salvador Dalí, a David Hockney y a Frank Stella, por poner algunos ejemplos.

 A este grupo de pintores la crítica más acomodaticia acostumbra a endosarles la etiqueta de “Nueva Figuración Madrileña”, aunque en verdad poco o nada tenían que ver con ese cajón de sastre al que dentro y fuera de nuestras fronteras dio en llamarse nueva figuración. Tampoco se les puede asimilar al arte Pop, aunque compartieran con algunos artistas pop compartieran ciertas actitudes y fascinaciones. Sin llegar a ser una tendencia, ni un movimiento ni un ismo en sentido estricto, lo único cierto es que se trata del único grupo de pintores que en la convulsa España de los años setenta supo articular un discurso artístico absolutamente original, unos planteamientos que –hoy ya podemos decirlos con claridad meridiana- se adelantaron en el tiempo a posiciones que más tarde pondrían en circulación movimientos como la Transvanguardia italiana.

Todos estos pintores cuentan hoy entre los más cotizados del país. Sus obras figuran en los mejores museos y colecciones privadas y es objeto de constantes revisiones antológicas y de estudios monográficos. Faltaba, sin embargo, una exposición que diera cuenta de los avatares del grupo, de su formación, de sus influencias, de su papel  y de su trayectoria desde sus inicios hasta la actualidad. Esa es la misión que, hará cosa de un año, me encomendó el Museo Reina Sofía de Madrid. Esta exposición, que se llamará “Los Fantasmas de Madrid – 1969/2009” y en la que llevo meses trabajando, se inaugurará a finales de enero del 2009. Dado el papel que dentro del grupo jugaron los pintores andaluces y especialmente gaditanos (Guillermo Pérez Villalta y Chema Cobo), y dado que llevo más de un año viviendo en Grazalema, pueblo del que es originaria parte de mi familia, le propuse a la Neilson Gallery realizar este pequeño “ensayo general” en el que participan los ocho pintores que lo harán a su vez en la exposición madrileña. Nuestra intención inicial era realizar la exposición como parte de un ciclo más amplio de conferencias y debates que fuera, de alguna manera, recordatorio y continuación de aquellos míticos “Encuentros de Cádiz” de 1974. Encuentros que en su día resultaron decisivos para la cohesión interna del grupo y donde Guillermo Pérez Villalta empezó a fraguar en su cabeza ese gran retrato generacional que culminó el año siguiente llamado “Grupo de personas en un atrio o alegoría del Arte y la Vida o del Presente y el Futuro”.

Dado que  las instituciones a las que recurrimos en busca de ayuda para realizar este proyecto no lo consideraron suficientemente interesante, nos ha resultado imposible realizar este ciclo y solo nos queda invitarles a la inauguración de este “Ensayo General” que con no pocos esfuerzos vamos a realizar a casi mil metros de altura, en el corazón de la sierra gaditana, que ya tiene mérito la cosa.

   

   Quico Rivas - Grazalema, septiembre 2007  

 

 



Neilson Gallery - C/Dr Mateos Gago 50-54, 11610 Grazalema, Cadiz, España. -   Tlf.: (+34) 956 132 451 /  678 244 077